¡A sostener la lucha y consolidar las fuerzas elementales de la Rebelión Popular para preparar la Huelga General!

Introducción

En análisis anteriores señalábamos que el Capitalismo padece de una crisis integral, que en el ámbito económico se ha visto agudizada por el enfrentamiento imperialista, un ejemplo de aquello es la denominada guerra comercial que enfrenta a las principales facciones de la burguesía a nivel global.

Este escenario ha impuesto a la burguesía la necesidad de revertir con urgencia la crisis, en este marco las clases dominantes han llevado adelante una ofensiva sobre la clase trabajadora y los pueblos del mundo expresado en nuestra región mediante reformas laborales y de pensiones, reajustes económicos y medidas de austeridad.

En particular en Chile, la economía ya comenzaba a verse resentida por la crisis, expresándose en un crecimiento limitado de la economía, un leve aumento en la cesantía (7% aprox.) – agudizada por el cierre de industrias y los efectos de la automatización – y una baja en el precio de las materias primas que se tradujeron en menores ingresos en la minería del cobre.

En este escenario, la tendencia a la rebelión en América Latina, como respuesta a la ofensiva de las clases dominantes no tardó en concretarse, asumiendo en nuestro país un carácter histórico que le permitió desarrollarse y expandirse hacia otros puntos del continente; provocando una ruptura del pacto de dominación que hizo entrar en crisis al régimen político en su conjunto. Durante estas semanas hemos visto por ejemplo evidentes fracturas en el bloque en el poder, que se expresan en el congelamiento de la participación de la UDi en Chile Vamos y el desgajamiento o ruptura en los partidos de la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio, así también hemos presenciado diferencias evidentes entre los poderes del Estado, por ejemplo las múltiples instancias en la cual el Fiscal Abott ha salido a desconocer los planteamientos emitidos desde el Gobierno en materia judicial, sin embargo como es característico en las clases dominantes de nuestro país, han sabido mantener una unidad férrea por la defensa del régimen.

De esta forma, la ofensiva impulsada por la Burguesía se ha visto truncada en la región como consecuencia de la rebelión en curso, provocando un bloqueo en la aprobación de una serie de leyes y reformas de precarización en Colombia, Brasil, Ecuador, Chile, etc, donde la clase trabajadora y el pueblo han salido a las calles a enfrentarla. Situación que ha tenido como resultado una respuesta agresiva del imperialismo ante las nuevas condiciones de la lucha de clases que pudimos ver materializada en el golpe de Estado en Bolivia y que delinea el giro táctico de los Estados Unidos en la coyuntura histórica en curso[1].

La crisis del régimen político.

En esta línea, hemos visto estas semanas como la crisis del régimen político en Chile ha provocado una agudización y aceleración del deterioro de la economía del país avanzando sostenidamente a transformarse en crisis económica, datos como la fuerte caída del turismo en octubre  (17% respecto al año 2018), la significativa baja de los excedentes del cobre (57% en septiembre), la caída de un 8,6% de la recaudación tributaria del IVA, la subida inusitada del dólar por sobre los 800 pesos y su tendencia al alza a pesar de los anuncios de intervención cambiaria del Banco Central[2]pronostican escenarios difíciles, es el caso de las Pymes, principales generadoras de empleo en el país, dada la inusitada tercerización de nuestra economía, podrían declararse en quiebra (alrededor de 20 mil) provocando el despido de 100.000 trabajadores/as[3]aproximadamente. A su vez se suman los negativos números del Imacec (indicador mensual de actividad económica) de Octubre que cayó en 3,4% y el ultimo Ipom (indicador de política monetaria) del Banco Central que pronostica aumento del desempleo en dos dígitos a principios del 2020 y rebaja en la inversión y en el consumo[4]. Este escenario sumamente adverso en términos económicos que se abre en el país, sumado a la actual situación de crisis económica internacional, condiciona la posibilidad real del régimen burgués de dar respuestas significativas a las exigencias del movimiento de masas.

De esta forma, la profunda crisis del régimen político se seguirá profundizando agudizado por la tendencia a la crisis económica, que además reafirma las limitaciones de cualquier facción de la burguesía de restablecer un nuevo pacto de dominación que implique retroceder en sus posiciones y realizar concesiones reales a las masas, un ejemplo de aquello es la aberrante propuesta por postergar la aplicación de la ley por las 40 hrs. Por lo tanto, el proceso de rebelión seguirá estando abierto y está lejos de ser resuelto en Abril como pueden estar pensando algunos ilusos.

En este marco, vienen los anuncios de la llamada agenda social y represiva del gobierno, que cristalizan la salida que buscara imponer el régimen a la rebelión. Situación que pudimos ver tras las reciente aprobación del paquete de leyes represivas por una amplia mayoría de la cámara de diputados con votos de Convergencia Social y RD, lo cual ratifica en términos concretos la nueva fisonomía política del régimen, puesta en marcha tras el “acuerdo por la paz y nueva constitución” expresión del acuerdo interburgués en curso y su constitución  como bloque de unidad de la burguesía de manera defensiva a la Rebelión Popular, cuya salida a la crisis se configura  sobre la base del aplastamiento represivo de la rebelión.

Estos hechos reafirman también la inviabilidad del planteamiento de la pequeña burguesía y el reformismo por resolver las demandas del pueblo sobre la base de la institucionalidad burguesa, ejemplos concretos de aquello son la abstención del Partido Comunista en la votación por la ley que criminaliza la protesta, la derrota (consciente) del esfuerzo estéril de acusar constitucionalmente a Piñera y la profundas contradicciones internas que cruzan a Unidad Social no hace más que reflejar la impotencia de su propuesta para resolver la crisis con las armas fracasadas del Capitalismo, esta situación abre en términos cada vez más claros la disputa entre dos grandes bloques de clases, en el cual quienes han votado a favor de la agenda represiva se han debelado como enemigos abiertos del pueblo en su conjunto.

 El proceso de auto organización del pueblo durante la Rebelión y la cristalización del programa

En este contexto, paralelamente a la salida reaccionaria del régimen a la crisis, hemos señalado la tendencia a la auto organización del pueblo expresada a nivel local, regional y nacional en territorios, liceos y lugares de trabajo mediante la proliferación de asambleas auto convocadas que se van consolidando sostenidamente y se van constituyendo, en un contexto de crisis del Estado burgués, en embriones de poder popular sobre la base de la independencia de clase, abriendo en el actual periodo la problemática del poder. De esta manera, este proceso ha logrado superar las apuestas de cabildos provenientes desde la institucionalidad y logró sin duda alguna, superar la consulta ciudadana impulsada desde los municipios[5]. Respecto a esta consulta, creemos que ha sido una instancia a la cual se han sumado de forma honesta amplios sectores (2 millones aproximadamente), expresando de forma significativa el llamado a construir una nueva constitución, atraídos por la efervescencia de poder manifestar su opinión y el deseo de querer cambiarlo todo.En consecuencia, nuestra posición entorno a la consulta debe seguir siendo clarificadora, debemos señalar a las 2 millones de personas que fueron a votar y a nuestro pueblo en su conjunto que no hay posibilidad alguna que dicha iniciativa incida realmente en el acuerdo interburgues en curso, como ha quedado demostrado en el debate en torno a paridad, pueblos originarios e independientes dadas en el Congreso estos días. Como resultado de lo anterior, la tendencia fundamental seguirá siendo el aplacamiento represivo de la rebelión, por lo tanto iniciativas como la consulta ciudadana no buscan más que dar legitimidad a un régimen político incapaz de resolver el sentir de la clase trabajadora y el pueblo.

En esta línea, es importante profundizar en torno a las contradicciones del proceso en curso. Si bien las instancias de asambleas han proliferado en todo Chile, no han logrado articularse nacionalmente e incluso han encontrado dificultad para articularse en regiones. La situación más compleja se vive en la Región Metropolitana, donde existen más de tres instancias de articulación de asambleas; creemos que en gran parte dicho proceso se haya bloqueado por la mezquindad de las organizaciones políticas que se aferran a sus espacios como verdaderos feudos, situación que podemos ver expresada en una manifestación clara hacia al autonomismo y el sectarismo, presentándose como las principales limitaciones para la superación de los espacios organizados de la rebelión en perspectiva de poder avanzar en la gestación de un frente único de masas de la rebelión, que enfrente en bloque al acuerdo inteburgues sellado aquel 14 de noviembre de espaldas al pueblo.

En este sentido, debemos caracterizar de mejor forma la tendencia al autonomismo que se comienza a expresar desde distintos sectores, esta desviación comienza a cristalizar en algunos espacios de asambleas y son un enorme freno a las posibilidades del momento histórico, esta tendencia como sustrato ideológico reduce las tareas del proceso a la exclusiva organización local de los territorios y se queda en la fetichización de una serie de prácticas que surgen más bien como necesidad objetiva del pueblo por resolver sus condiciones materiales que por placer, como por ejemplo el trueque, los coleros, etc. Esta tendencia, por lo tanto, subvalora la imperante necesidad de articularnos nacionalmente, omitiendo que las clases explotadas y oprimidas no pueden construir una alternativa independiente de sociedad si no desarrollan un programa y una estrategia de poder en confrontación con el Estado Burgués, de esta forma hacen un culto a la espontaneidad y si bien se plantean en negación al Estado, su propia practica disociada de una estrategia de poder lleva a la rebelión inevitablemente a la derrota, debemos combatirla abiertamente en los espacios del pueblo señalando sus profundas limitaciones para el desarrollo del proceso.

Por otra parte tenemos la tendencia al sectarismo, esta concepción anidada en una franja importante de la izquierda subvalora las potencialidades de la rebelión y cree que las condiciones del Periodo no han cambiado, en consecuencia concluye que no existen condiciones para disputarle al reformismo y al bloque en el poder, el resultado de esta concepción es la auto marginación de los procesos de lucha, que se expresa en un temor a dar la disputa política con el reformismo ante las masas. En esta apariencia del temor revolucionario a la “reconciliciòn” acecha en esencia una pasividad política que busca perpetuar un orden de cosas en que los comunistas y reformistas tienen cada uno sus esferas de influencia rígidamente demarcadas, su propio público en los mitines, su propia prensa, y que todo esto crea la ilusión de una seria lucha político.

Otra experiencia de organización de la clase trabajadora y el pueblo durante la Rebelión ha sido Unidad Social, instancia heterogénea constituida por diversos gremios, sindicatos y organizaciones sociales, que si bien se encuentran articuladas no comparten una estrategia común. Es importante destacar que este espacio durante las primeras semanas no cumplió un rol relevante en la Rebelión, sin embargo, transcurridas algunas semanas, fue el propio bloque sindical de Unidad Social con las dirigencias de La Unión Portuaria y de la Construcción a la cabeza del proceso quienes empujando a la movilización en las calles lograron convocar a nivel nacional la Huelga General del 12 de Noviembre, a la cual se fueron sumando otros sectores. Esta Huelga General es un verdadero hecho histórico para la Rebelión y expresa uno de sus puntos máximos, si bien no logra paralizar en un 100% la producción y al país, es necesario reivindicarlo como un método de la lucha de clases capaz de superar los elementos corporativos propios del sindicalismo Chileno por objetivos de carácter político claros, es precisamente la movilización de esta jornada como cristalización de las semanas anteriores de lucha la que obliga al Gobierno a convocar al COSENA y posteriormente termina por constituir el bloque de unidad de la burguesía para aplacar la Rebelión. Creemos que este convulsionado proceso llevado por el bloque sindical y Unidad Social, ha hecho entrar en contradicción a las propias dirigencias burocráticas de este espacio y al resto de sus organizaciones, cuestión que se ve agudizada con las propias votaciones a favor de criminalizar la protesta, de parte de una serie de parlamentarios que comparten domicilio con algunos dirigentes de Unidad Social. Estos elementos mencionados anteriormente han hecho entrar en crisis a este espacio de articulación, si bien tiene un programa de lucha, se ha quedado sin camino real para concretizarlo, por una parte se haya fracasado cualquier intento de negociación con el régimen o parlamentarización del pliego de lucha y por otra cualquier esfuerzo por reivindicar y desarrollar la Huelga General nuevamente significaría la ruptura de Unidad Social y la necesidad de ser superado como instrumento político de lucha para la Rebelión. Por lo tanto, Unidad Social se encuentra atrapado entre las garras del economicismo corporativo que busca negociar frenando la posibilidad de cualificarse como un instrumento superior junto a otros procesos de auto organización que han surgido del seno del pueblo, como las asambleas auto convocadas. Sin embargo, por ahora, principalmente Aguilar, Mesina, Figueroa y compañía han optado por instalar una veintena de carpas fuera de tribunales e ir servilmente a conversar con los parlamentarios de “oposición”, ¡Sí! Los mismos que han votado en bloque la posibilidad de legislar una serie de leyes represivas. ¡Sí! Los mismos que aquel 14 de Noviembre firmaron un acuerdo a espaldas del pueblo.

Los acuerdos tomados en la reunión con los partidos de oposición son espurios, se acuerda solicitar la renuncia del General Rozas ¿y qué sucede con Piñera?, en segundo lugar avanzar en una “agenda robusta” que cambie el Modelo Neoliberal ¿Es posible bajo el régimen de dominación actual? y finalmente entrar en un modelo social y de desarrollo distinto en Chile ¿De qué forma? ¿Sosteniendo reuniones con quienes se encargaron de consolidar y defender el modelo durante más de 30 años? Y finalmente la participación en el Plebiscito de Abril, fruto de un acuerdo entre cuatro paredes, en consecuencia, consideramos honestamente que los reconocidos dirigentes/as de Unidad Social, más que lograr avances concretos en esta reunión, firman la claudicación y siguen alimentando la desconfianza de un pueblo que no los identifica como sus representantes legítimos ni siquiera sus propias bases sindicales, el problema es aún más simple y la combinación a partir del 18 de Octubre aún más clara, están en las calles junto al pueblo o se ponen del lado de las clases dominantes y el régimen político. Por lo tanto, creemos que su deber es comenzar desde ya a preparar las condiciones para una nueva huelga general.

En síntesis, creemos que la rebelión no ha entrado en reflujo, más bien consolida sus tendencias fundamentales sobre la base de los sectores más avanzados del proceso, a la vez que enfrenta resueltamente los golpes represivos, cualificando continuamente la protesta popular. Sobre esta base, reafirmamos que no existe posibilidad, por el momento, para el régimen de cooptar el proceso de auto organización y otorgar concesiones reales al programa del pueblo, lo cual mantendrá la movilización en alto.

Al mismo tiempo, la crisis del régimen amenaza en transformarse en crisis económica agudizando aun más las contradicciones de clase. En este sentido, es importante avanzar resueltamente en la materialización de una estrategia de poder, para aquello debemos llevar adelante la táctica del frente único de masas, esta táctica – usada históricamente en periodos de carácter revolucionario – permitirá a los revolucionarios/as lanzarse en minoría a la disputa del movimiento de masas, en un contexto en el cual las clases dominantes han decidido constituirse en bloque para aplacar la rebelión, este mecanismo nos permitirá mantener la iniciativa en la lucha de clases de forma articulada y a su vez debelar ante los ojos de las masas a las conducciones burocráticas y conciliadoras, cuestión que se transformara rápidamente en un catalizador de la conciencia de las masas en el proceso practico de lucha, sosteniendo la unidad de acción, sobre la base de la independencia política de los revolucionarios.

Esta táctica actualmente puede estar resuelta de forma abstracta en nuestros planteamientos, no obstante es necesario avanzar resueltamente en su implementación logrando superar las contradicciones del proceso de auto organización de masas en curso para lograr constituirse nacionalmente como un Frente Único que nos permita golpear juntos al régimen. En la misma línea, no obstante, dicha táctica no siempre se expresa de forma orgánica necesariamente en los periodos históricos, por lo cual debemos dar los primeros pasos en su constitución mediante la materialización de un plan de lucha articulado desde las asambleas, los sectores consecuentes del bloque sindical, Unidad Social y todas las expresiones de organización de la rebelión, apelando también a la solidaridad internacional que convoque a una nueva Huelga General a nivel nacional por la Liberad de los presos/as de la rebelión, la eliminación de todo proyecto de ley que criminalice la protesta popular y que concretice la salida de Piñera mediante la fuerza de la movilización. Lo anterior debe permitir derribar un símbolo tradicional del poder, que muestra de la forma más concreta al pueblo la necesidad de plantearse el problema  del poder, la necesidad constituir un Frente Único de la Rebelión a nivel nacional y un gobierno de transición de los trabajadores/as que materialice las exigencias del programa de la Rebelión y una real convocatoria a una Asamblea Constituyente libre y soberana.

 

¡Liberta a los presos/as de la Rebelión Popular!

¡Eliminación inmediata de las leyes represivas!

¡Fuera Piñera! ¡Abajo el parlamento corrupto y cómplice de los asesinos del pueblo!

¡HUELGA GENERAL AHORA!

¡Por un programa de lucha único de la rebelión y la construcción de un frente único de masas!

¡Por un Gobierno de las y los trabajadores para resolver el programa de lucha de la rebelión!

Secretariado Nacional

 

[1]En este sentido, el proceso de Rebelión Popular en nuestro país sienta las bases políticas para la derrota de la ofensiva capitalista en nuestra región. Durante las últimas semanas los intereses del imperialismo reciben duros golpes por parte de la iniciativa y la ofensiva de los pueblos, por lo que éste se ve obligado a responder a través de adecuaciones tácticas y estratégicas en función de retomar la iniciativa y derrotar las tendencias a la Rebelión Popular. Un paso importante a este respecto ha sido dado a través del golpe militar llevado a cabo desde hace algunas semanas en Bolivia y consumado durante el día domingo recién pasado. El golpe en Bolivia representa la primera señal inequívoca de intervención directa y consumada del imperialismo en la crisis política abierta en nuestra región desde el ascenso de la Rebelión ecuatoriana. Los actores principales de esta crisis hasta el momento estaban personificados en los regímenes burgueses profundamente debilitados, por una parte, y las masas populares y trabajadoras en ofensiva, por otra. http://revistazimut.cl/cuatro-semanas-de-rebelion-popular-desarrollar-nuestras-invencibles-fuerzas-para-derrotar-a-los-asesinos-del-pueblo/

[2]Por un total US$20 mil millones hasta el 29 de Mayo del 2020, La tercera, 30 de noviembre 2019.

[3] https://www.cnnchile.com/lodijeronencnn/entrevista-conapyme-20-mil-pymes-quiebra_20191122/

[4] https://www.biobiochile.cl/noticias/economia/actualidad-economica/2019/12/05/briones-reacciona-a-lapidario-ipom-y-afirma-que-cifras-del-bc-son-mas-pesimistas-que-las-de-hacienda.shtml

[5] La actual consulta ciudadana no contó con el apoyo del servel ni fue impulsada con la totalidad de las municipalidades y tampoco con un mecanismo de voto único expresando la incapacidad de llevar adelante un acuerdo solido entre las municipalidades del país

 

Author: Equipo Azimut

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